Cuevas de Ancasti - Catamarca
“Desde la Cuesta del Portezuelo / mirando abajo parece un sueño…”
…y llegando a la cima se abre un amplio valle en las Sierras de Ancasti con pintorescos poblados, monte nativo y sorprendentes
cuevas de paredes rocosas con gran concentración de pinturas rupestres de la Cultura Aguada.
A pesar de ser un sitio poco conocido, el valor arqueológico es excepcional por el carácter único de sus representaciones, la abundancia de figuras y la riqueza iconográfica. Además visitaremos a Doña Pabla, Premio Nacional de las Artes 2010, quien nos maravillará con sus tejidos de seda silvestre que elabora a partir del capullo dejado por la mariposa, y la comunidad de artesanas de El Taco, que nos mostrará como es vivir en un lugar tan paradisíaco como aislado.

Modalidad: caminatas, trekking, 4×4, descubrimiento, turismo cultural y arqueológico y mucha naturaleza. Dificultad: baja. Rango de edad: preferentemente de 6 a 60 años. Duración: 3 días 2 noches + viaje a Catamarca. Distancia SFVC - Ancasti: 90 km (25 km de los cuales corresponden a la Cuesta del Portezuelo, una de las más bellas del país). Cupo: 4 pax. Base operartiva: Hostería de Ancasti. Comidas: viandas al mediodía y menús regionales por la noche.

Tarifa por persona: $ 5.900 base cuádruple (en Dpto de 2 habitaciones con 1 baño privado) + pasajes

Todo incluido durante el viaje:
- Traslados ida y vuelta a Ancasti desde terminal de buses de SFVC.
- 2 noches de alojamiento
- Pensión completa: 2 desayunos, 3 almuerzos tipo pic nic, 2 cenas completas.
- Traslados internos para excursiones guiadas en la villa de Ancasti: Cuevas de la Candelaria, Cuevas de La Tunita, visita a tejedoras: Doña Pabla y comunidad de El Taco.

No incluye pasajes hasta Catamarca (solicitar emisión), bebidas, traslados del aeropuerto, propinas ni nada no especificado.

Plan de viaje resumido:

Día 1: Traslado desde Catamarca por la Cuesta del Portezuelo. Pic-nic en las sierras con posible avistaje de cóndores. Arribo a la Hostería de Ancasti. Presentación de la familia que la administra, que nos podrá contar parte de la rica historia de esta antigua casona de campo. Excursión a la Cueva de La Candelaria con pinturas rupestres de la Cultura Aguada. Regreso a la hostería. Descanso, cena y noche.
Día 2: Desayuno en la hostería con una vista maravillosa de las sierras (si el clima nos acompaña). Este día continuaremos visitando cuevas de la zona. En esta ocasión tomaremos huellas para camionetas de doble tracción para acceder a los alrededores de La Tunita. Desde allí caminaremos por un sendero de monte nativo hasta descubrir un conjunto de cuevas de gran dimensión con pinturas rupestres de la Cultura Aguada, con figuras antropomorfas y zoomorfas.
De regreso tendremos el lujo de visitar a Doña Pabla, Premio Nacional de Las Artes 2010, quien conserva el arte de hilar la seda de la mariposa y tejerla como lo hacían los diaguitas. (Ver nota diario La Nación al final). Compartiremos unas empanadas en su patio de tierra y por la tarde regresaremos a la hostería. Descanso, posibilidad de visitar el pueblo, cena y noche.
Día 3: Luego del desayuno nos trasladaremos hasta el paraje El Taco donde vive una pequeña comunidad de artesanos, en medio de las sierras, con un entorno idílico. Conoceremos el arte del telar y su modo de vida tan distinto al de la ciudad. Al mediodía haremos una caminata a la vera de un arroyo con cascadas y piletas naturales, tendremos grandes cardones como testigos, y haremos un pic nic en este lugar mágico. A las 15:00 hs emprenderemos el regreso a Catamarca para el bus de las 18:00 hs.

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Nota en NatGeo:
Nota La Nación

Extracto de la Revista Lugares / Cuesta del Portezuelo:
Dicen que es una de las rutas más lindas de la Argentina, a la que el folklore le dedicó una célebre zamba; es la que conecta el valle de Catamarca con los departamentos de Ancasti y El Alto. Después de trepar los 25 km de cornisa de la RP 2 y una vez arriba, la geografía se convierte en una meseta que antecede un paisaje insólito. De pronto, en la llanura irrumpen inmensos peñascos, como si una tormenta de meteoritos los hubiese esparcido por doquier. Este escenario de “islas” de piedra, sobre las que crecen árboles enanos, hace pensar en jardines bonsái. ¿Qué ver? Anquincila, Ancasti sede de las cuevas con pinturas rupestres: La Tunita y La Candelaria.